"Cómo puedo experimentar amor por esa humanidad? Es un proceso. Siento amor por el proceso humano, algo que va cambiando, y se va transformando, no como una piedra, como algo estático, algo que tiene futuro, algo que me hace apartar todas las piedras del camino." Silo
¿Cómo serán los vientos del gran cambio?
Qué bueno es pensar y pensar bien, sin etiquetas fáciles que nos ocultan los matices e impiden ver los cambios en cada cosa, en cada persona. Es gratificante sacar relaciones nuevas que aumentan nuestra comprensión, buscar imágenes para la acción concreta que plasmaremos en el mundo o resolver problemas echando mano de la imaginación, la experiencia y la percepción clara del momento.
Qué bueno es ese calorcito en el pecho cuando te sientes querido, valorado, como uno más al lado de otros. Los amigos son esos seres que te muestran lo que no te gusta de ti mismo, pero que no rompen las relaciones. Gracias a esa continuidad, superamos las crisis de crecimiento necesarias para ganar profundidad, limpiar la mirada y coger fuerza en nuestro avance.
Qué bueno es hacer y hacer aunque sea poco, pero en una dirección elegida de acuerdo a la construcción del ser humano que queremos llegar a ser. Porque nuestras acciones traducen mejor que nuestras palabras la intención, lo que de verdad queremos. Al dejarnos llevar por lo que es más fácil, o por lo que más nos apetece, o por el capricho del momento, sin querer, nos desorientamos. Nos perdemos en un tiempo rápido y en un espacio ruidoso que nos desvitaliza. La brújula interna deja de ser precisa y la acción por la acción nos desgasta.
Tal vez los vientos del gran cambio estén soplando ya en cada uno de nosotros. No se reconocen fácilmente porque no son vientos homogéneos, ni turbulencias que arrasan con todo, se parecen más bien a suaves brisas refrescantes en medio de un desierto. Solo cuando el ser humano busca, encuentra. Son tiempos para buscar en la profundidad de uno mismo esa fuerza porque afuera los cantos de sirena impiden ver bien el horizonte.
Por ello la decisión empieza en cada uno. Activarse como ser humano en su plenitud exige mucho esfuerzo y mucha ayuda. Claramente la NO VIOLENCIA es un camino, más necesario que nunca en este momento de proceso y HUMANIZARNOS la posibilidad de crecer en libertad, para eludir el engaño de una sociedad enferma de violencia.
"Cada acto que realizamos genera unidad o genera contradicción interna, no se trata de neurotizarse en cada acto cotidiano; Hay que fijarse en lo importante, en los actos en donde uno requiere de decisión." Silo.
Muy buena reflexión Rosa. Gracias
ResponderEliminarGracias Rosa inspiradoras las imágenes,
ResponderEliminarGracias Rosa, inspirador
ResponderEliminarBuena reflexión y muy conveniente, sobre todo en los tiempos que corren, donde tenemos que recalibrar nuestra posición en el mundo que nos desplaza con su digitalización y en el que los medios y el ruido nos llevan a la polarización, que se traduce en intolerancia y en violencia hacia los demás, que no piensan como los bloques de poder quieren, pero también, hacia nosotros mismos. Porque -cuando alguien ejerce la violencia, cualquier tipo de violencia- no solo la ejerce sobre los demás, el acto de ser violento nos desnaturaliza y es en sí mismo, violento contra nosotros mismos. Solo que muchas veces se necesita tiempo para que ese daño aflore y se a perceptible. La búsqueda de uno mismo, de su propia humanidad nos lleva a todos a recorrer caminos inciertos vernos reflejados en los espejos deformes de los demás, y replantearnos, una y otra vez, quiénes sómos y para qué vamos a emprender nuestra próxima acción. Si no es para ayudar o compartir con alguien es probable que nos estemos equivocando en la toma de esas decisiones importantes de las que habla Silo. No en todas, pero sí en esas que marcan quiénes somos y nos definen. Pensar, asomarse al interior de mismo, sin miedo, y cambiar es posible y gratificante. En mi opinión, en el error y en aprender de nuestras equivocaciones para ser mejores, está la base del éxito en la vida -la clave del ser humano-. Eso no lo puede hacer una IA ni lo podrá hacer, porque no tiene una forma corpórea y no puede percibir el mundo -por muchos sensores que le pongan- como lo hacemos nosotros y ver el impacto de sus actos con el mero hecho de existir, como lo percibimos nosotros. Por eso, debemos vivir con tranquilidad y confiar en el ser humano y en su capacidad de cambio, sin miedo. No será un tsunami, sino una sieve brisa que se expandirá como una reacción atómica que cambiará lo que somos, sin que nos demos cuenta.
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